Jesús del Pozo

Abre el desfile una túnica de devoré, se despega del cuerpo anunciando siluetas de movimientos fluidos.
La manipulación de tejidos en drapeados, plisados o cortes al bies y la combinación de texturas enriquecen los vestidos creando contrastes únicos.
Gasas, organzas, tul y crêpe. Tejidos tradicionales que se potencian y complementan con detalles nacarados.
Gamas de blancos y champagne empolvado se combinan en un mismo vestido.
Se cierra el desfile con los volúmenes más arquitectónicos.
Una mujer sofisticada y delicada inspira la sutileza de esta colección.
