Jesús Peiró

Noche de ópera
INSPIRACIÓN: La orquesta afina sus instrumentos en el foso. Violines y violas ejercitan su arco mientras lanzan acordes disonantes. Del piano caracolea una escala. El teatro encendido da la bienvenida al público que, ávido y alegre, se acomoda en los asientos. El mágico espectáculo va a empezar: una irrepetible velada de ópera. La obertura, “in crescendo”, da paso a una voz inolvidable: Callas toma el escenario y el mundo deja de girar.
SILUETA: Arquitectónica. Fluida. Lineal. En “A”, sin cortes rotundos en la cintura. Cuerpos limpios con escotes geométricos y palabra de honor. Importantes volúmenes en los bajos con abullonados, drapeados, superposición de tejidos y cortes de sirena. Movimiento y ligereza. Como en un vals.
TEJIDOS: Mikado y shantung de seda. Organdíes vaporosos. Chantilly con motivos geométricos grandes y petits-pois. Batista de algodón con flores caladas. Garza. Tul plumetti. Encajes superpuestos. Riqueza de texturas como los tonos de una melodía.
COLOR: Claridad y opacidad del blanco harina. Profundidad del beige vintage. Blancos que rompen a cálido. Luz con matices, la escena.
DETALLES: Son el alma de la colección: Pasamanerías, gros grain y cintas de seda. Encintados de fieltro con perlitas. Medallones de encaje, motivos ornamentales, puntillas a dos caras. Abalorios de nácar y madreperla, lentejuelas y piedras de cristal. Granos de plata. Puntos de lurex. Bordados calados con hilos metálicos. Malla y bodoques bordados. Jaretas y patchworks. Polisones y drapeados. Lazos y flores. La orquesta filarmónica y un delirio coral.
COMPLEMENTOS: Mínimos, para no confundir la riqueza de los detalles, pero importantes: guantes y mitones completan la silueta, y se inspiran en los vestidos, acentuando cada propuesta con fuerza y pasión. Fantasía en las formas y en las texturas. Volumen y sutileza en dúo, como el aria que entonan la soprano y el tenor.
